domingo, 25 de noviembre de 2007

El bueno de Alex: ración de fruta para niños hiperactivos.

El juego de palabras más rocambolesco para hacer referencia a un libro no menos extraño: La naranja mecánica. La novela más recordada de Anthony Burgess fue la escogida para grabar el que hasta ahora es el último programa de UDELV del que dispongo. Grabamos este último programa (por el momento) el 30 de septiembre, por lo que debió de emitirse el jueves 4 de octubre. Como sabéis, mis queridos lectores barra oyentes, vuestro humilde servidor estaba subiendo esos starrios programas de verano, para que pudieseis descargarlos, oírlos y estrujaros los rasudoques con los ingeniosos comentarios de David y míos propios.

El libro que hemos traído para esta ocasión es realmente joroschó. Como he anticipado antes, hablo de La naranja mecánica, una novela de Anthony Burgess, que nadie, o casi nadie recordaría, de no ser por la versión cinematográfica que realizó Stanley Kubrick en 1972, diez años después de la publicación del libro. Seguramente, mis queridos lectores barra oyentes, habréis videado esa película aunque nunca hayáis tenido el libro entre vuestras rucas. Si sois de la inmensa mayoría que tan sólo conocéis la versión en cine, permitidme el consejo de que leáis la novela. Y es que aunque el filme es fiel en el argumento (salvo por esos detalles sin importancia, algo inevitable en una adaptación) a su inspirador relato escrito, lo cierto es que el libro, cuando llegó a Estados Unidos (la edición original es británica) fue mutilado. El editor norteamericano le dijo a Burgess que el último capítulo era una traición al argumento y a la obra, y fue eliminado. Kubrick, rodó la película basándose en la versión estadounidense del libro, y eso que la producción también era británica. No se sabe si lo hizo por desconocimiento de la edición completa o porque prefería el significado de la edición yanki. Pero me adelanto a los hechos…

El argumento de este libro es la historia de Alex, un chico que pasa su tiempo en compañía de sus tres drugos ejerciendo toda la violencia de la que es capaz: robos, atracos, palizas, violaciones… hasta que finalmente es encarcelado y sometido a un tratamiento en el que es condicionado para que se vea incapaz de hacer actos violentos, ni siquiera poder contemplarlos (con el agravante de que en este tratamiento también desarrolla un malestar al oír música clásica, ya que la asocia con la violencia al ser la “banda sonora” de este singular tratamiento conductista). De vuelta en el mundo real, es incapaz de integrarse y sufre desde la posición del más débil, hasta que la situación se hace insostenible… el último capítulo de la edición inglesa (el que no aparece en la película) es una suerte de epílogo en el que Burgess transmite su particular moraleja: una defensa del libre albedrío, de la elección voluntaria entre el bien o el mal. Y que, en definitiva, la edad cura muchos males. Si queréis saber más diferencias entre el libro y la película, os sugiero que curioseéis la Wikipedia entre otros sitios web. Si os atrevéis con el inglés, podréis enteraros de más detalles.

Argumento aparte, el libro está relatado en primera persona. Se ambienta en unos futuristas años 90, en Londres. Como curiosidad, destacar el uso del vocabulario nadsat, una jerga específica de los jóvenes (que he emulado tímidamente en los párrafos anteriores) cuyas palabras provienen de lenguas eslavas, particularmente el ruso, y que se asemeja a la jerga rimada Cockney usada por las clases populares inglesas. Burgess (al que David llama de mil maneras en el programa) tenía facilidad para los idiomas: no sólo introdujo esos extranjerismos sino que en la edición española dio su consejo para su castellanización más apropiada. Nos hacemos eco también de la película, por supuesto.

Además del Vida y milagros, tenemos un Informativo insólito bastante cortito debido al ajuste de tiempos, en el que sólo damos dos noticias. Y este ajuste de tiempos se debe a que el relato del Érase que se era venía en audio y duraba más de lo que pensábamos en un principio. Se trata de un cuento titulado “Panocha”, escrito por Manuel Enríquez, de la Escuela de Perros Guía de Madrid, y del que ya leímos otra historia en el programa sobre El perfume. Como en la anterior ocasión, la encargada de su lectura es su esposa Teresa Quintana, y la música de fondo corre a cargo de Mozart.

El resultado final: un programa un pelín más largo de lo habitual (espero que eso sea algo bueno para vosotros) y en general bastante entretenido, con una gran calidad de contenidos en todas las secciones. Como despedidad temporal no está nada mal.

Así que nada. A partir de ahora las entradas serán menos frecuentes, pero con la entrada del año confío en tener al menos algún programilla nuevo con el que obsequiaros. Mientras tanto, no olvidéis leer mucho y pasaros por el blog ocasionalmente. Si hay novedades sobre la conversión de este blog en página web ya os iré avisando.

Pues nada más. Hasta la próxima, y como decimos por aquí, que se dé bien. Os dejo la ficha del libro como es costumbre. Ya sabéis que las críticas, insultos, sugerencias, e incluso los halagos, los podéis mandar a mighty_eldarion@hotmail.com. O también dejarlos en los comentarios.

Hasta la vista.

La Naranja Mecánica

  • Título original: A Clockworck Orange.
  • Autor: Anthony Burgess. © 1962
  • Edición española: Ediciones Minotauro, 1976.
  • Edición comentada: Minotauro, 3ª edición (1998), 4ª reimpresión (2002). Incluye una introducción de Burgess (1986) y el capítulo 21 (ed. Británica. Hasta entonces, la edición española era traducción de la norteamericana).
  • Nº páginas: 201+12 de la introcucción (incluido el vocabulario nadsat). Formato bolsillo, tapa blanda.

domingo, 18 de noviembre de 2007

Preludio de una pausa.

Los domingos son días extraños. Un volátil puente entre el agotamiento del sábado, que intentamos disfrutar a tope, y el odioso lunes y la vuelta a la rutina. Unas últimas horas de descanso que según el caso podemos disfrutar para relajarnos o ya ir poniéndonos de mala leche pensando que acaba el fin de semana y empieza una nueva semanita. A algunos les llena el fútbol. A los que somos radicalmente opuestos a ese deporte barra espectáculo barra negocio, este domigo tenemos un día tranquilo en el que la programación no se satura de la información de la Liga y en los bares se puede hablar sin tener a toda la concurrencia vociferando por una falta mal pitada.

En el caso del blog, los días que no hay programa son también extraños. Cuando tengo un programa preparado la entrada está clara, hay que hablar de él, aunque tarde más o menos tiempo en escribir el post. Las otras entradas son más difíciles de decidir, lo que convierten al domingo en un día aún más extraño, conmigo sentado al teclado pensando en qué contar. Hace tiempo que no saco a colación las novelas, pero creo que ya las trillé bastante en su momento. El mundo a mi alrededor me provoca mil reflexiones que al final se quedan perdidas en mi cabeza. Si empezase a ponerlas aquí, correré el riesgo de convertirme (por vanidad) en un columnista. Una gran tentación, sí señor. Y hoy habría sido un buen domingo para empezar, con temas tan jugosos como el “¿Por qué no te callas?” del Rey, o la separación (perdón: cese temporal de la convivencia matrimonial) de la Infanta Elena.

En fin, para convertirme en periodista de opinión ya habrá tiempo. Hoy tengo tema para la entrada de hoy, y es que me queda tan solo un programa en reserva para colgar en el blog. La próxima semana pondré el que por el momento será el último programa de UDELV, dedicado al escritor Anthony Burgess y su novela La naranja mecánica, famosa por la adaptación cinematográfica de Kubrick. Después… la incertidumbre.

UDELV se graba esporádicamente, salvo en verano que podemos hacer una temporada regular. En principio, todo apunta que será en navidades cuando podamos grabar un nuevo programa (toquemos madera). Por lo general, las temporadas que no se graba UDELV nos dedicamos, o al menos yo me dedico, a pensar sobre el programa en sí. Cuando tienes un programa cada semana la preocupación es qué autor escogemos, qué noticias se traen, qué relato tenemos para esta vez y demás. Cuando no hay indicios de nuevas emisiones uno se pone más filosófico y reflexiona sobre el programa en general, si le falta esto o le sobra aquello. He pensado en el trabajo que estamos haciendo David y yo en “Un día en la vida” y hay asuntos por discutir cuando nos reunamos los dos.

Aprovechando el parón de las emisiones, me gustaría avanzar con proyectos paralelos (o complementarios) al programa propiamente dicho. Los contenidos de este blog son propios, y estoy pensando en registrarlos (novelas incluidas) como licencias Creative Commons. También me gustaría convertir todo esto en una web: un dominio .es o similar, un diseño que no dependa de plantillas y un alojamiento permanente de los contenidos sin tener que estar día a día pendiente de si los servidores funcionan bien o han borrado los ficheros. Hasta que esa web se convierta en realidad pasará algún tiempo. Mientras tando, podéis escribirme o dejar un comentario diciéndome qué se podría quitar o poner de una futura página de Un día en la vida.

Así que por hoy me despido hasta la próxima, hasta ese último programa en reserva que podréis escuchar la semana que viene. Después de eso, la frecuencia de las entradas se verá reducida, aunque espero no dejar abandonado el blog. Parece que se avecinan cambios, y eso es algo positivo. Y es que a muchos de nosotros nos esperan nuevas etapas en la vida…

Mientras tanto, como digo siempre, poned un libro en vuestro día a día.

Saludos.

mighty_eldarion@hotmail.com (comentarios, sugerencias e insultos en general)

lunes, 12 de noviembre de 2007

La alegría de la huerta.

Y es que con la novela que traemos esta semana, muy difícil resultaba ponerle un buen título a esta entrada, al menos sin que lo tachasen a uno de macabro o algo peor. Estoy hablando con la novela debut de Jeffrey Eugenides titulada Las vírgenes suicidas (que si quieres).

El programa que hoy colgamos en el blog supuso el cierre de la temporada de verano 2007 de UDELV. Lo hicimos el mismo día 31 de agosto, en riguroso directo, como tiene que ser, y para variar ajustamos bastante bien los tiempos. Abandonamos las estructura de los monográficos (que demostró resultar agotadora, al menos para mí) y recuperamos la forma más clásica del programa, con sus tres secciones y sus músicas habituales.

Vida y milagros, como ya he adelantado, estuvo dedicado al escritor norteamericano de origen griego Jeffrey Eugenides. Este autor contemporáneo irrumpió con fuerza en el panorama narrativo con Las vírgenes suicidas en 1993, y se toma su tiempo para escribir, ya que su segunda novela, Middlesex, apareció nueve años más tarde, aunque eso sí, a falta de un pan bajo el brazo, como vienen los niños, Middlesex obtuvo el premio Pulitzer de novela. En cuanto a Las vírgenes suicidas, multiplicó su fama a raíz de la adaptación cinematográfica rodada por Sofia Coppola. Se trata de una película que captó muy bien la esencia del libro y transcribió con fidelidad el argumento y la forma narrativa. Entre sus intérpretes podemos destacar a James Woods y Kathleen Turner en el papel del matrimonio Lisbon, Kirsten Dunst en el papel de Lux, una de las hermanas Lisbon, o la colaboración de Danny DeVito.

En cuanto al argumento, se basa en el suicidio de cinco hermanas, de edades comprendidas entre los trece y los diecisiete años, en un periodo inferior a dieciocho meses. Esto llama la atención de los protagonistas del libro que, fascinados por el misterio de las hijas del matrimonio Lisbon, intentan reconstruir los hechos cuando son ya adultos. El resultado es el retrato de una época y de una forma de vida. Las enigmáticas hermanas Lisbon, convertidas poco a poco en prisioneras de su propia casa, dan pie a una narración muy interesante, narrada en primera persona del plurar, sin que lleguemos a saber quién de entre los chicos es el narrador de los hechos. Una lectura cuanto menos recomendable.

El Informativo insolito llegó tras la primera sección, cargado como siempre de noticias curiosas, divertidas e interesantes. En esta ocasión podemos hacernos eco de los avances con una sorprendente pila que es tan fina como una hoja de papel y que ofrece múltiples ventajas. El conejito de las Duracell está temblando de miedo. También hay otras como el desventurado periplo de un ladrón, que tras fugarse de la cárcel se perdió por la ciudad y fue a preguntar a un policía que no estaba de servicio en esos momentos.

Tras unas semanas de ausencia, volvió la sección Érase que se era, la parte más difícil de mantener ya que dependemos de la generosidad de nuestros oyentes. Por suerte, nunca faltan los amigos para echar una mano. Acorde con el tema del programa, el relato de esta semana habla de una muerte anunciada. Nexus, a la que de vez en cuando se la puede leer comentar las entradas de este blog, me cedió uno de sus escritos, que leí con toda la diligencia que pude. Al acabar nos despedimos formalmente de la audiencia ya que no sabíamos cuándo íbamos a volver.

Al final, nos quedó un programa bastante majo, y sin ir apurados de tiempo. Como anécdota, y aunque no lo podréis oír, tuvimos que meter una cuña antes del Informativo, lo que supuso la primera inclusión de publicidad en la historia de UDELV, que yo recuerde.

Pues como digo, la temporada se cerró con este programa. Apenas un mes después, pudimos grabar un nuevo espacio, que se emitió a primeros de octubre. Lo podréis escuchar en un par de semanas, como siempre. Después, a mí no me quedan más programas por el momento, así que ya veré cómo continuar el blog. Os lo contaré la próxima semana, si se tercia.

Hasta entonces, y como siempre decimos.

¡Que se dé bien!

mighty_eldarion@hotmail.com (comentarios, sugerencias e insultos en general)

Las vírgenes suicidas

  • Título original: The Virgin Suicides.
  • Autor: Jeffrey Eugenides.
  • Año de publicación: 1993.
  • Editorial española: Anagrama, Panorama de Narrativas, 1994. Barcelona.
  • Edición comentada: Compactos Anagrama. Nº 21, Segunda edición, 2004.
  • Nº de páginas: 230 aprox.

domingo, 4 de noviembre de 2007

La carta de bienvenida de David.

Al regresar de unas convivencias de la ONCE, David me propuso una idea que me pareció acertada. Consistía en enviarme ocasionalmente entradas de su propia cosecha, para así poder hacer alguna aportación al blog de UDELV. Junto con el correo electrónico en el que me informaba de esta idea, me adjuntó la que sería su primera contribución.

Como digo, la idea me pareció fabulosa. Por un lado, David es el creador de nuestro programa y toda la estructura obedece a la concepción que tuvo en un principio, si bien los contenidos los preparamos entre los dos. Por tanto, creo que es de justicia darle voz en este blog para que aporte su visión (coño, David, ya sabes que estas frases no van en un sentido literal) de lo que es a día de hoy un proyecto común: suyo, mío, y por qué no, de todos los que nos escuchan. Y por otro lado, dependiendo de la época del año, es muy posible que andemos escasos de programas nuevos, por lo que no vendrá mal tener nuevo material.

David me dijo que no había prisa ni urgencia en colocar estas entradas suyas, así que en su momento le di prioridad a otros temas, además de intentar respetar escrupulosamente el calendario de nuevos programas. Cuando finalmente iba a incluir su carta de presentación, nos sorprendió la noticia de la muerte de Cebrián y por tanto su debut fue con ese tema.

Hoy por fin os puedo dejar colgada esta carta de presentación, este primer saludo, cargado de ilusión a la vuelta de unas jornadas que por lo que me contó no tuvieron desperdicio… aunque mejor no hago más comentarios, que no quiero ganarme la enemistad de ciertos colectivos.

Aquí os dejo su texto. La próxima semana, un nuevo programa de UDELV. Los comentarios y demás ya sabéis dónde dejarlos. Saludos.

Buenos días ¿puedo pasar? Me Llamo David Enrique y sí, soy yo…

Tras viajar más que la maleta de El fugitivo, regreso a la rutina y compruebo con devoción y admiración que aunque esta semana haya estado desconectado del mundo en un albergue rodeado por mis mejores amigos guanches y otros que residen en otros lugares, como los alegres granainos, los futboleros valencianos o esas gallegas bailarinas que no dejaban a nadie sin bailar, pasándolo de maravilla y sin parar de disfrutar, realizando actividades que no solemos hacer a diario, como puede ser escalar un rocódromo, montar en un toro mecánico o simplemente disfrutando de una copa (¿¡una copa!? está bien: de unas pocas) de ese tremendísimo licor que es el Carta Blanca o el Carta Oro, en compañía de los mejores canariones chicharreros y esa majorera tan especial y singular, (sin duda cuando me decían “el canario de Ciudad Real” era por algo y es que esa tierra se ha quedado con mi corazón), sin olvidar por supuesto a ese ejército de avispas asesinas que por más que les decíamos que fuesen a por los que tenían resto visual, que a nosotros nos tenían seguro y que se ensañaron en compañía de unos mosquitos más grandes que Viento en nuestros pobres cuerpos quemados por el sol… Compruebo, iba diciendo, que la vida sigue igual aunque en mi caso ahora esté en ese estado de nostalgia y recuerdos por esas compañías, esos lares y lugares, en los que sin duda he dejado algo de mí y esas personas que sin duda me han dado un cachito de su ser, pero arrivo a casa y “ECCO! NESCAFÉ CAPUCHINO!” Ya está subido el programa de nuestro amigo William, ya hay comentarios y la gente nos va impulsando cada vez más a ese firmamento cuajado de estrellas en el que he de reconocer que no se está tan mal, por eso aprovecho estas líneas para agradecer con todo el cariño que destila mi cuerpo a toda esa gente que nos escucha, a todos esos humanillos que sin venir a cuento te saludan y te dicen “jolín que risas con tal noticia”, o “me encantó aquel monográfico sobre tal o cual tema”; también, por qué no decirlo, tengo que agradeceros todos esos comentarios con admiración y con alegría que salen por vuestros labios cuando por ejemplo al calor de esa rubia que todos amamos a uno le preguntan cómo hace tal o cual sección, como busca las músicas o si no ha tenido alguna vez algún problemilla con los aparatos o cualquier cosa y ha tenido que salir por la tangente, si bien debo reconocer que las anécdotas que más hilaridad causan son las que protagoniza mi fiel y peludo brazo izquierdo Viento, al que también tanto tengo que agradecer.

Por eso, tanto mi hermano en las ondas y en la amistad Alfredo, como yo, no podemos dejar de daros las gracias y de haceros saber que sin vosotros esto no tiene sentido, un locutor sólo está ahí para transmitir y para hacer llegar a esas orejillas anhelantes de información, los datos y vivencias de esta gran piedra redonda.

Sin más muchas gracias y como suelo decir en las ondas: ¡que se de bien!

lunes, 29 de octubre de 2007

Una ronda de quinceañeras.

El título de esta entrada me planteaba un problema, y es que ya he abusado bastante del término juventud como para poner esta palabra nuevamente.

Continuamos poniendo programas de UDELV emitidos durante el mes de agosto en Infantes F.M. El tercer programa se pudo escuchar en directo el día 24, a las puertas de la Feria y Fiestas locales. Y de nuevo, optamos por el formato de un monográfico para darle salida a dos novelas.

Decir que el tema del programa era la literatura erótica creo que es incorrecto. Más bien, el punto en común de las dos obras traídas a colación (La flaqueza del blochevique y Los cien golpes) es que ambas tienen como protagonistas a sendas jovencitas que rondan los quince años de edad. Son lo que Vladimir Nabokov bautizó como nínfulas, si bien la mayoría de la gente se refiere a ellas por el nombre de la Nínfula por excelencia, la que protagoniza su novela y que ya traímos a UDELV: lolitas. De hecho es así como hemos llamado al archivo del programa de hoy.

Bueno, ya habéis visto las dos novelas que destripamos en mayor o menor medida. La primera, La flaqueza del bolchevique, es culpa del escritor madrileño Lorenzo Silva. Finalista del premio Nadal con esta novela, y ganador del galardón por El alquimista impaciente, Lorenzo Silva nos sumerge en la historia de un antihéroe con un estilo cargado de ironía, sarcasmo y bastante mala leche, en el que el protagonista acaba sucumbiendo al verdadero amor (o tal vez a los más abyectos instintos) ante una jovencita de tan solo quince años. Me ahorraré el argumento, para eso escuchad el programa.

La versión cinematográfica de La flaqueza… estuvo protagonizada por el siempre solvente, aunque aquí no muy brillate, Luis Tosar, y por la entonces debutante María Valverde, presunta promesa del cine actual (lo cierto es que no le han faltado proyectos) que interpreta a la púber Rosana de una manera convincente por lo anodino de su actuación. Mientras que la novela es un híbrido de géneros, desde la comedia a la intriga pasando por la historia de amor y pérdida, el filme carga mucho las tintas en el dramatismo de su historia. El libro es corto y el lector lo lee de un plumazo con una sonrisa perenne ante las ocurrencias de Silva. La película, aunque no muy larga, es algo más pesada de digerir.

Continuamos nuestro monográfico con Los cien golpes. Cuando se confunde el amor con el deseo. (puta manía que tienen los traductores de añadir subtítulos). Este diario en gran parte autobiográfico fue el fulminante debut literario de Melissa Panarello (que al publicar el libro siendo menor de edad, tuvo que firmar sólo con su inicial, es decir, como Melissa P. No se quebraron los cascos en buscar un pseudónimo). Se trata de la cruda historia de una jovencita también rondando la quincena, que se inicia en los vericuetos de la sexualidad, el sexo y el amor. Melissa Panarello, italiana como habrán adivinado, astutos lectores, escandalizó a la conservadora sociedad siciliana y alcanzó un gran éxito con este libro (la polémica siempre vende, tomaré nota). Sin embargo, si no nos dejamos deslumbrar por la críticas extasiadas con las que las novelas se dan autobombo, encontramos una literatura más bien flojilla (¿qué esperan del diario de una chica de dieciséis años? ¿El Quijote?) y una historia que a este humilde servidor le dejó más bien frío. Quizá fuese porque el libro lo leí cuan deprisa pude a fin de tener preparado el programa para cuando estaba previsto, o quizá es que mi consumo de pornografía es más elevado del que me imaginaba, pero lo cierto es que a la tórrida vida de la dulce Melissa le falta… algo. Llamémoslo espíritu. Los cien golpes se titula en italiano Cento colpi di spazzola prima de andare a dormire, que vendría a ser “Cien pasadas de cepillo antes de ir a dormir”, haciendo alusión a eso que se le suele contar a las niñas de que las princesas se cepillaban el pelo cien veces todos los días y por eso lo lucían tan espléndido. Como ven, el escueto título en castellano (del subtítulo mejor me olvido) puede interpretarse con otro sentido.

También hay versión cinematográfica de esta novela, y también interpretada por María Valverde, que cumplió la mayoría de edad durante el rodaje. Éste se dispuso de tal forma que se rodasen las escenas más delicadas pasado el cumpleaños de la actriz, para evitar cualquier problema legal. Más allá de esta anécdota no puedo añadir gran cosa. La ficha técnica de ambas películas las damos en el programa.

El formato monográfico alarga demasiado esta sección. Las pausas musicales vienen bien no sólo al oyente sino a nosotros mismos, que podemos descansar unos minutos. No hay más monográficos previstos para el blog, pero si alguna vez volvemos a este formato, es posible que pensemos una forma distinta de contarlos.

Eso sí, nunca falta nuestro Informativo insólito, que para no romper la línea general del programa, vino cargado con perlas como por ejemplo la cerveza que aumenta el tamaño de los pechos, o el incidente de un hombre que tras tomarse una bebida “de esas energéticas” sufrió una erección de varias horas. También hablamos de un pollo campeón de carrera en patinete y un software que busca canciones con sólo tararearlas.

Pues nada más. La próxima semana incluiré la carta de bienvenida que me remitió David para que inaugurase su etapa como colaborador del blog, prevista para la entrada anterior, pero que tuvimos que sustituir por el triste adiós a Juan Antonio Cebrián (ni un comentario: vergüenza debería daros). Aún me quedan dos programas en reserva. Después, ya veré qué me invento.

Hasta la semana que viene y… que se dé bien. Os dejo las fichas de los libros. Recordad que podéis mandar vuestros comentarios, quejas, sugerencias e insultos varios a:

mighty_eldarion@hotmail.com

La flaqueza del bolchevique

  • Autor: Lorenzo Silva
  • Año de publicación: 1997 (finalista premio Nadal de ese año)
  • Editorial: Ediciones Destino
  • Edición comentada: Booklet. Edición de bolsillo. 3ª ed, 2004. 185 pags. Unos 6€

Los cien golpes. (Cuando el amor se confunde con el deseo)

  • Título original: Cento colpi di spazzola prima di andari a dormire.
  • Autora: Melissa Panarello.
  • Año de publicación: 2003.
  • Editorial española: Random House Mondadori © 2005.
  • Edición comentada: [!]Debolsillo, colección Best Seller, 2006. 200 págs aprox. 8,50€

domingo, 21 de octubre de 2007

In Memoriam: Juan Antonio Cebrián (1965-2007)

Hola de nuevo:

Volvemos tras este fin de semana sin publicar en el que tuve que hacer de guía turístico. Bueno, espero que os hayáis recuperado del emocionante Gran Premio de Brasil (tan emocionante que uno ya sospecha de la Formula 1) donde había gran variedad de porras para hacer: cuál sería el podium del Gran Premio, quién ganaría el mundial, cuántos infartos simultáneos tendría el calvo de Telecinco si ganaba Alonso…

David y yo habíamos hablado de la posibilidad de que él enviase ocasionalmente algún texto que pudiera servir de entrada. Hoy iba a ser el día elegido para poner su “carta de bienvenida”. Sin embargo, el viernes por la tarde nos sorprendía la noticia del fallecimiento de Juan Antonio Cebrián, locutor de radio y presentador del programa La Rosa de los Vientos en Onda Cero. Así pues, la primera colaboración de David va a ir en su honor. Me ahorraré los elogios hacia el gran comunicador albaceteño para no ser redundante, que no llegó a cumplir por apenas un mes los 42 años. Es una putada que se vayan este tipo de profesionales: gente que seguía luchando por hacer programas cultos, sin tanto mamoneo de tertulias y tertulianos que lejos de informar sólo saben opinar e imponer su opinión mediante la cultura del grito. Y aunque a diferencia de David yo no era uno de sus fieles seguidores, me han hecho el honor de compararme con él al oír Un día en la vida.

Sin más os dejo con el homenaje de David a Cebrián. La próxima semana tendréis nuevo programa. Hasta entonces ya sabéis dónde encontrarme.

Hola amigos, hoy 21 de Octubre sin duda es un día triste para mí y, como para éste quien estas letras escribe, con el corazón apenado, supongo que para muchos de vosotros también lo será. Ayer, mejor dicho, ya antes de ayer, el fatídico viernes 19, por la tarde, un fulminante infarto sesgaba la vida a uno de los periodistas, escritores y en pocas palabras, a uno de los mejores, si no el mejor comunicador de este país, el pasado viernes se nos marchaba a la edad de 41 años Juan Antonio Cebrián.

Sin duda, con él se va al menos un trocito del corazón de este fiel seguidor de gran parte de la trayectoria de uno de los humanos más brillantes, más irremplazables que jamás tendremos, un hombre fuera de su tiempo, un sabio, un magister que nos instruía a todos desde las ondas radiofónicas, sin duda, él mismo lo decía, era "un hombre fuera de su tiempo", él debería haber nacido en el siglo XIX, pues sin duda era un gran desbubridor, una mente inquieta que perseguía los enigmas, ya fuesen históricos, esotéricos o de cualquier rama de la cultura y la ciencia.

Todavía recuerdo ese verano de 1995, cuando un pequeño David Enrique no podía dormir por las noches, cuando gracias a mi insomnio y mis problemas con Morfeo, descubrí al Cebri, justo estaban comentando que desde ese año, contando otros cien, la teoría para viajar en el tiempo estaría desarrollada y con un poco de suerte, en unos cincuenta años más, el dispositivo con el cual poder estar presente en esas épocas que nosotros sólo podemos intuir con los escritos que nos dejaron y con secciones como "Pasajes de la historia", estaría ya construida. Desde entonces, las noches para mí tenían otro color, las noches brillaban más que los días haciéndome amar la radio nocturna, deseando que llegase la madrugada para escuchar su inconfundible voz, su risa sincera, sin más para escucharlo a él, al COMUNICADOR. Ya fuese en Turno de Noche, en Azul y Verde, en La Red o en la actual Rosa de los Vientos, que tras zozobrar en el difícil mundo de las ondas hercianas, se había consolidado como uno de los referentes en las madrugadas del fin de semana con miles de oyentes que como yo habían crecido con él y lo habían seguido religiosamente allá donde fuese.

Pero esta noche, tras pasar un ratito en el messenger, y tras sacar a mi fiel compañero de batallas, Viento, me disponía a volar en sintonía con Onda Cero Radio, mas no la encontraba, sólo sintonizaba música y más música, así que tras esperar a los informativos, fui partícipe de la tríste y cruel noticia, como ocurre en estos casos, cuando ésa a quien tanto tememos y despreciamos, que viste de negro con una horca en la mano, pasa llevándose a alguien tan de repente, me quedé frío, exánime, masticando cada una de las palabras que Laura Gil iba vocalizando. ¡No podía ser! ¡Era jovencísimo! ¡Estaba lleno de vida! ¡Tenía aún tantas cosas que contar y que explicarnos! Mi paisano, manchego como yo, enamorado de las ondas y de comunicar, tal y como éste quien firma estas frases de tristeza. Es más, lo reconozco, es mi modelo a seguir cuando, como cada día, me pongo ante un micrófono y ya sea para presentar canciones, contar historias o hablar con algún oyente, me viene a la cabeza su voz, cómo lo haría él para sin imitar crecer como él lo hizo y ser capaz de hacer vibrar almenos a un oyente perdido, quien como yo, se encontrase con mi voz una de estas tardes.

Pasaron los años y al igual que cuando alguien encuentra en una tierra extraña a un seguidor de su religión, encontré entre los ciento y pico alumnos del internado en que estudiaba, a algunos seguidores del Cebri, a irreductibles que como yo pasaban la noche en vela pegados a un transistor, surgió la amistad, una amistad basada en historias, en recuerdos y poco a poco íbamos pasándonos casettes, con grabaciones caseras de los grandes momentos, Muñecolandia, con su Sombrita, con esa parodia del Fari, con Melqui el Contactado, el Sr. Frías, bruto como el más pintao de esos pueblos perdidos de la España nuestra. Así mismo temblábamos al escuchar las psicofonías o parafonías, como desde que el Dr. Germán de Argumosa le dió esa denominación junto a un jovencísimo Cebrián, así se denominaban en La Zona Cero. Esa Tribuna Libre, Tribuna Abierta, en la cual, como en el mejor de los foros romanos o las ágoras griegas, los oyentes nos hacíamos escuchar, ya fuese política, religión o cualquier caso paranormal ocurrido nos hiciese estar con el alma en vilo. Sus recomendaciones literarias, sus viajes por esa España de leyenda, esas noticias de la tierra en que vivimos que utilizábamos muchas veces en Ciencias y que extraíamos de Azul y Verde, y cómo olvidarse de la tertulia más animada y versátil de la radiodifusión internacional, las Cuatro C. Me viene en este momento a la cabeza esa alerta ovni, el 5J, en que por primera vez en las ondas españolas, se reunían especialistas en un estudio, con cienes de grupos, sí, pues así lo ablentaba a los cuatro vientos Sombrita, eran cienes y cienes de grupos buscando los “gonis” en el cielo, “la luuuu”, pero si bien aunque no era la primera alerta ufolójica de la radio, sí fue la primera que consiguió agrupar a gentes de todo el mundo, con conexiones en Latinoamérica, América del Norte, Rusia, etc, etc, etc. Quizás esa noche los objetos volantes no identificados, no se dejaron ver, pero el sentir y notar que miles de personas tenían sus corazones sintonizados en la onda del misterio, con una VOZ a la cabeza, la de él, la de Cebrián… ¡eso fue mágico!

Podría seguir con tantos y tantos momentos, pero me viene ahora a la cabeza ese pobre Alejandro, fruto de la unión de Cebrián con Silvia Casasola, un nombre que eligieron por el magnífico Alejandro Magno, pues como digo, me viene ahora a la mente ese pequeñajo que como tantos otros se ha quedado un poquito más sólo en esta piedra redonda, y Silvia una más en las ondas, su voz al igual que a Cebrián, seguro que enamoró a tantas personas, pero sin duda hoy, al igual que todos y cada uno de sus oyentes, hoy, la tristeza ahogará sus corazones.

Por último, para dejaros descansar de este correo que sólo sirve para aplacar a mi corazón, me pregunto ¿y qué será ahora de las madrugadas radiofónicas? ¿qué haremos ahora en las nochs tan largas? si no podemos acunarnos con su voz, con su tono de hablar, si no podemos soñar con las historias que él nos contaba, las noches, amigos, desde hoy serán algo más frías por mucho cambio climático que nos sobrevenga.

Sin más, Juan Antonio, descansa en paz y disfruta de largas tertulias con el magnífico Sr. Jiménez del Oso, mientras nos esperas allá donde estés, preparando la nueva temporada, que comenzará cuando todos y cada uno de tus amigos, colaboradores y oyentes estemos de nuevo a tu lado.

Y, como él decía: “Que se de bien!”

domingo, 7 de octubre de 2007

Juventud, divino tesoro (sí, otra vez).

Saludos a todos y disculpad la semana de ausencia. Suelo poner las entradas los domingos por la noche y el pasado fin de semana estuve fuera. Tenía intención de colgar la entrada el lunes, pero ya se sabe: te lías, te lías… y hasta hoy. Pues el próximo fin de semana, que es puente, pasará otro tanto.

Os traigo una nueva entrega de UDELV. En esta ocasión hicimos lo que nosotros llamamos un monográfico. Para el “Vida y milagros”, en lugar de traer un autor con su pertinente novela, tratamos un tema concreto y ponemos como ejemplo un par de obras. Esto nos permite comentar más de un libro en un mismo programa, cosa que es de agradecer porque hay muchas novelas que nos gusta comentar y sólo hacemos cuatro programas en la temporada de verano. Como es de esperar, si la sección normalmente llega hasta la mitad del programa, comparando dos novelas diferentes (y hablando de sus respectivos autores) pues nos alargamos bastante más.

Para esta ocasión, el tema que hemos ilustrado es el modo de vida de los jóvenes. Y los ejemplos que hemos escogido no tienen desperdicio. Uno de ellos es Historias del Kronen, la novela corta del madrileño José Ángel Mañas. Seguramente muchos conozcáis la adaptación al cine realizada por Montxo Armendáriz, que, seámos honestos, no es una película demasiado brillante. Claro que el material literario que la inspiró tampoco es que sea para tirar cohetes pese a quedar finalista del Premio Nadal. La historia es un retrato de la manida Generación X (retrato fallido, a mi juicio, al centrarse en un personaje pijo, de clase alta, con el que el lector difícilmente se identifica). Mucho más interesante es el otro autor, Juan García Hortelano, con su novela de debut Nuevas amistades. Esta obra, escrita en 1959 (y publicada en 1961), nos cuenta las vivencias de un grupo de jóvenes de una clase social emergente en la época: la llamada “burguesía ilustrada”, jóvenes acomodados que han cursado estudios superiores, incluídas las mujeres, cosa nada fácil a pesar de que la serie Cuéntame se empeña en decirnos lo contrario. Con una postguerra bastante reciente (el racionamiento alimenticio duró hasta 1952), sorprende un libro en el que los chicos parecen no saber que hubo una guerra civil y que se ha pasado mucha hambre después. El discurso objetivista nos va narrando el ascenso de uno de los chicos, Gregorio, venido de Asturias, dentro de un grupo de amigos en Madrid. Este grupo se enfrenta al problema de que una de las amigas se queda embarazada de su novio, cosa que a la sazón estaba penada por la ley. Así que aunque al leer las aventuras de estos chicos nos parezca “poca cosa”, podemos considerarlos igual de malotes, o más, que los pijos de Historias del Kronen.

Así que tuvimos una larga sección, con dos autores, dos novelas y dos películas (comentamos las adaptaciones al cine de ambas novelas, si bien el filme Nuevas amistades es practicamente desconocido y no es ni mucho menos una españolada). Quizá nos extendimos demasiado, pero creo que las dos historias bien lo merecieron.

No faltó, claro está, la sección de noticias. A pesar de lo que escuchéis en el sumario, las que finalmente dimos fueron las que os cuento aquí. Por un lado, una alarmante noticia acerca del estado de deforestación del Amazonas. Los datos no son nada optimistas. El toque lúdico lo puso el singular relato de un joven parapléjico que en una gasolinera se quedó enganchado al morro de un camión y recorrió varios kilómetros de carretera, toda una experiencia. Para finalizar, el descubrimiento de la relación existente entre el tabaquismo y un área determinada del cerebro.

La sección Érase que se era queda descartada en los monográficos dada la duración del Vida y milagros. Por el contrario, al tener también una canción menos, el tiempo útil de programa aumenta. Así que espero que disfrutéis con este simpático programa de UDELV. A dos días para una de las fiestas más populares de Villanueva de los Infantes, teníamos la cabeza en otro lado, pero la espontaneidad es uno de los alicientes de nuestro espacio. Los archivos, al ser de compresión variable, puede que os muestren información errónea sobre la duración. Por cierto, estrenamos servidor para las descargas, que almacena los archivos durante más tiempo, a fin de evitar el fastidio de encontrar enlaces caducados. Espero que no haya problemas con la página. Esta página no es accesible, así que el colectivo de personas con deficiencia visual se me va a tirar a la yugular. Para ellos, lo que debéis hacer es aguardar los enlaces que os suministre David, donde dejaremos el programa correspondiente por tiempo limitado.

Pues hasta dentro de un par de semanas. Pasadlo bien este puente. Los que tengáis la suerte de ir a ver a los Héroes del Silencio a Zaragoza en el concierto que dan en su Queremos más dinero world tour, enhorabuena y disfrutad del espectáculo.

Saludos y poned un libro en vuestro día a día.

Comentarios, sugerencias, peticiones e insultos varios a:
mighty_eldarion@hotmail.com

Los libros:

Nuevas amistades

  • Autor: Juan García Hortelano
  • Año: 1959, publicada por Seix Barral en 1961.
  • Edición comentada: Biblioteca Breve Seix Barral, quinta edición, 1973). 263 págs.
  • Ediciones actuales en Seix Barral, aunque es un poco difícil de encontrar.
  • Precio: 4,80€ en Biblioteca de bolsillo.


Historias del Kronen

  • Autor: José Ángel Mañas, © 1994
  • Finalista premio Nadal de ese año.
  • Edición comentada: colección Booklet (ed. Destino, 2006). 238 págs. 6€