martes, 4 de septiembre de 2007

De vuelta de vacaciones… ¡y a currar!

Saludos, lectores barra oyentes:

Tras un mesecito en Villanueva de los Infantes, puedo daros una gran noticia, y es que tenemos nuevos programas de "Un día en la vida", que pronto podréis ir descargando desde este blog. Pero ya sabéis que todo lo bueno se hace esperar. Y mis programas también tardarán un poco en estar listos.


Como podréis comprobar, y debido a las condiciones del servidor donde alojo los archivos, muchos de ellos no están disponibles porque caducaron. De hecho, se han llegado a borrar todos. Así que lo primero que tengo que hacer es volver a subirlos. Eso sí, dado que ya hay bastantes programas, creo que es hora de ir reorganizando el espacio.


La compresión de los archivos de sonido, hasta ahora, era un bitrate constante a unos 80kb/s. En el programa sobre Espido Freire usé una compresión variable que ahorra bastante espacio, y permite que los archivos, manteniendo una calidad similar, pesen menos a la hora de ser descargados. Así pues, pasaré todos los programas a este sistema para ocupar menos sitio en el servidor. Debido a que cada sección tiene que pasar por sucesivas codificaciones (el programa se graba en CD-Audio, luego se pasa a una sola pista en mp3, y de ahí se extraen las secciones), puede que vuestro reproductor presente alguna información errónea, nada grave.


Además de la compresión, he decidido eliminar el pack de archivos con las diferentes cuñas, y a partir de ahora, cada cuña quedará incluida en el archivo zip de su programa correspondiente. La cuña de Victoria Francés estará en el archivo de Victoria Francés, la de Lorca en el de Lorca, etc. Todos los programas incluirán las 3 secciones habituales, la entrada y sumario, y la cuña si se ha hecho. La cuña genérica de la temporada 2006 dejará de estar disponible, ya que la encuentro obsoleta, y sólo grabé uno de esos programas (Victoria Francés).

Es posible, aunque no seguro, que cambie un poco el diseño del blog o algún eslogan. Depende del tiempo y las ganas que me queden.


Espero que todo esto vaya estando en unos días. La semana que viene habrá otra entrada acerca de la vivencia en Infantes F.M. durante este verano y con el desglose de contenidos de los programas que traigo nuevos, así como el avance de un espacio en solitario que realicé sobre música rock. Después de eso, iré poniendo los programas, más o menos cada quince días.


Así que nada, oyentes y oyentas, gracias por vuestra paciencia y espero que disfrutéis de la temporada verano 07 de UDELV.


Hasta pronto. Leed algo mientras tanto.


Alfredo M. Pacheco

mighty_eldarion@hotmail.com

domingo, 17 de junio de 2007

Postre (Melocotones Helados), café y sudoku

Último programa de UDELV que rescato de los archivos. Y esta vez no me queda ninguno más. Un Día en la Vida volverá a emitir el próximo mes de agosto (con suerte, habrá algún programa suelto en julio), y ya estamos preparando la temporada de verano, que queremos que nos salga al menos tan bien como la del verano pasado.

Bien, el programa que nos ocupa hoy se grabó un fin de semana a mediados de mayo, y se emitió el jueves siguiente. Para que os situéis, la canción de apertura fue Hard Rock Hallelujah! de los finlandeses Lordi, que el sábado posterior a la emisión se alzaron con la victoria en el festival de Eurovisión. Sí, los que se disfrazaron de monstruos.

Contábamos con Beatriz Jiménez, nuestra petit Valkyria, en la cabina al frente del control técnico, esta vez sin su hermana. Fue, creo, su último programa a los mandos, ya que en verano, tras una emisión con nuestro compañero Fran Peinado, me quedé de forma perenne en el contro técnico. En el estudio, los últimos de filipinas: el incombustible David Enrique García y un servidor, recientemente nombrado Caballero de la Orden de Quevedo. Además de nosotros dos, David presentaba en sociedad al que desde entonces le ha prestado leal servicio, su perro guía Viento, un magnífico ejemplar de labrador amarillo.

En la sección Vida y milagros le dedicamos nuestro tiempo a la escritora bilbaína Espido Freire, por la que siento una especial predilección tras verla en las Jornadas de Literatura y Arte de Villanueva de los Infantes (un año después de que yo presentase en esas mismas jornadas la primera parte de Vade Retro!) y posteriormente en la presentación de una de sus novelas en Leganés. La novela comentada en este caso es Melocotones Helados, galardonada con el Premio Planeta 1999, lo que convertía a Espido Freire en la ganadora más joven en la historia de este premio. El libro cuenta cómo una joven recibe misteriosas amenazas que están destinadas en realidad a su prima, con la comparte nombre y los dos apellidos. A partir del exilio de la chica (Elsa) a casa de sus abuelos, Espido reconstruye la historia familiar, una historia repleta de secretos, verdades a medias y culpas enterradas.

Además de los comentarios sobre Espido Freire y su obra, adornados con mi pedantería habitual, tuvimos un Informativo insólito en el que hice una pequeña aportación. Mientras que David habló de un café muy especial (elaborado con los excrementos de cierto felino) y muy caro también, yo comentaba un artículo en el que dos matemáticos habían calculado todas las combinaciones posibles de sudokus, que no son pocas, por cierto.

Nos despedimos con la sección Érase que se era. Al parecer, el patito feo del espacio (no siempre es fácil contar con relatos de los oyentes) llevaba varias emisiones sin aparecer, y en lugar de eso, David traía diferentes podcast de internet. Con mi vuelta a los estudios, volvió también la sección. Tras explicar detalladamente las formas de conseguir Vade Retro! 2 (ahora mucho más fácil con este blog), leí un relato de Jorge Bucay que tenía ganas de llevar al programa.

En general, se nota que llevábamos preparado el contenido, y reina muy buena química entre los tres que hacíamos el programa. En el aspecto técnico, el archivo se ha comprimido a un bit rate variable, y sin perder calidad de sonido, he conseguido reducir considerablemente su tamaño. Posiblemente sustituya algunos de los programas existentes por archivos en los que use este método para agilizar las descargas. No hay cuña de este programa. Como he dicho en otras ocasiones, eso fue algo que empezamos a hacer a partir del verano siguiente.

Después de este programa, continuaré posteando en el blog, aunque no con tanta regularidad. Tal vez algunos comentarios más de las novelas, o puede que alguna entrada en plan “columna semanal”, al estilo de Pérez-Reverte. Si tengo redaños suficientes, intentaré mejorar la plantilla, pero no prometo nada.

Cuando empiece la emisión regular de UDELV en agosto, os avanzaré los contenidos, e intentaré llevar los programas tan pronto como pueda (no estaré en Leganés, no sé cómo trabajaré). Mantendré mi rutina de un programa cada dos semanas para así poder ir estirando el hilo.

Nos vemos pronto. A pocos días del comienzo del verano, hace un tiempo infernal más propio de octubre (mi enhorabuena de los de meteorología por su acertada predicción de que hoy mejoraría la cosa) y la liga de fútbol acaba por fin. Aprovechen estos domingos para ir a una cafetería tranquilamente, que ya no se llenará de energúmenos pendientes de lo que hacen veintidos mamarrachos jugando con una pelota.

Y si no, ya saben: pongan un libro en su vida.

mighty_eldarion@hotmail.com (comentarios, sugerencias, dudas e insultos en general)

lunes, 11 de junio de 2007

Tratamiento de personajes en “Vade Retro! 2” (II)

En su momento, hablé de un buen número de personajes de la novela: qué circustancias los inspiraron, por qué motivos se incluyeron en la novela y si cumplieron esa función, etc. No obstante, me dejé otros personajes sin comentar, no menos interesantes. Se les podría llamar “los malos”. Algunos mucho y otros no tanto. Pero son personajes que he cuidado con bastante detalle y merece la pena revisarlos.

Gregorio: el estudiante de tercero de Publicidad fue quizá una de las mayores sorpresas de la novela. Y lo digo porque el que iba a ser un personaje accesorio, puntual, se convirtió en uno de los más desarrollados en cuanto a personalidad y alcanzó una importancia inusitada. Gregorio surgió como necesidad de encontrar un punto en común entre Chema, el protagonista, y Juan Carlos, antagonista. Novato el primero y veterano el segundo, era difícil (o poco creíble) que ambos tuvieran asignaturas compartidas, incluso siendo optativas. Así pues, necesitaba a alguien que pudiese coincidir con ambos en diferentes asignaturas. Un chico de tercer curso era idóneo porque de acuerdo con el plan de estudios que estaba entonces vigente, en ese curso había una gran cantidad de asignaturas optativas y de libre elección. Además, en el momento de crear a Gregorio, estudiaba precisamente tercer curso, y me sentía cómodo creando a alguien que se movía según mis disparatados horarios. Opté por asignarle el turno de tarde (el resto de personajes estaban en el de mañana) y meterle en la carrera de Publicidad. Quizá el carácter reservado de Gregorio no pega demasiado con esa licenciatura, y en cambio habría encajado mejor en Periodismo. Pero quise hacer un guiño a los míos. Así, incluso el aula donde da clases es la que usó mi promoción en ese turno y curso.

Gregorio está directamente inspirado en un estudiante de mi facultad que me llamó la atención, pues se le veía en efecto solitario e introvertido. Un par de años más tarde, ya en quinto, recuerdo que llegué a coincidir con él en una optativa. No recuerdo su nombre. Al igual que con Marcus, escogí su apellido tomándolo de una persona que procede de la misma zona geográfica. El resto ya es fantasía mía: su carácter taciturno, su hastío, su actitud vital. Esbocé un pasado marcado por el desprecio y las puñaladas traperas y el resto fue saliendo de forma bastante fluida. Finalmente, tras cumplir su cometido inicial (desde el punto de vista narrativo), que era atraer a Chema hacia la Hermandad, se mantuvo ahí y fue partícipe bastante activo de más tramas, algunas de relativa importancia. Esto le arrebató un protagonismo que inicialmente estaba reservado a Rafa, pero me pareció un personaje más sólido para los acontecimientos en los que participó. Una de las escenas que protagoniza, su salida nocturna por la zona de Malasaña, es de mis favoritas, y su redacción fue una auténtica delicia: varias páginas de puro texto, sin apenas diálogo, escritas febrilmente en pocas sesiones. Un personaje que no es bueno ni malo, sino una pobre víctima de sus circustancias y de los deseos egoístas de otros personajes.

Iván: quizá otro de los personajes que no obtuvo la relevancia que me esperaba al planear Vade Retro! 2. Su misión es la de ser el comparsa de Juan Carlos, y los rasgos de personalidad están trazados con lápiz grueso: prepotente, arrogante, creído… y bastante estúpido en general. Un segundón que se arrima al caballo ganador y presume de la importancia de éste, ya que no puede hacer méritos propios. Como curiosidad, varié su aspecto físico (su corte de pelo) en el momento de revisar el primer borrador de la novela. El punto de humanidad de este personaje sólo sale a la luz al final de la novela, donde descubre el lugar que realmente ocupa y la clase de amigo que es realmente Juan Carlos.

Manu: el tosco boceto de un satánico de estética heavy-siniestra fue rescatado para un momento más tardío del libro. Me detuve a contar su historia y plantear la curiosa rivalidad entre Iván y él por ser el número 2 de la organización, y su actitud ante ese asunto. Para no crear una secta demasiado homogénea, Manu se desmarca de las cualidades de los otros miembros (Iván y Juan Carlos). Es sincero, honesto, y lucha por aquello en lo que cree. Es una suerte de satánista bueno, frente a los otros dos. No acepta la falsedad ni la hipocresía. Su infancia y adolescencia no han sido fáciles, y ha conseguido salir de ese infierno por sí mismo, sin ayuda. ¿Se nota mucho que he querido rescatarlo para la tercera parte?

Juan Carlos: la joya de la corona. El antagonista de Vade Retro! 2 se planteó desde el momento de empezar con la novela. En un primer vistazo, es un arquetipo de chico popular. Es apuesto, elegante y muy educado, y parece que allá donde va le siguen todos. Tiene éxito con las chicas y ostenta un cierto poder. Detrás de esa fachada, se esconde un chico que llega a tener rasgos de psicópata.

Hay muchas escenas dedicadas a contar la historia y circustancias de Juan Carlos. Desde Teresa, una antigua novia, que recuerda la relación que tuvo con él, en el capítulo cuarto, hasta los últimos capítulos que narran su origen antes de llegar a Madrid. Además de eso, amueblé la psique de Juan Carlos mediante una minuciosa descripción de sus posesiones discográficas. Este rasgo de coleccionismo le otorga al personaje más fondo, más tridimensionalidad, ya que los discos que escucha reflejan su personalidad, su manera de ser. Hay además un contraste algo chocante (que está a propósito en la novela), y es que un asesino en potencia, carente de empatía y sentimientos, posee una sensibilidad extraordinaria para la música.

He cuidado muchos detalles de este personaje y en mi opinión es de los más logrados. Hay algunos detalles peliculeros en su historia antes de entrar en la facultad, pero en general he tratado de ser lo más realista (o convincente) posible. Se observa cierto paralelismo con Patrick Bateman, el asesino protagonista de American Psycho, de Brett Easton Ellis, que también tenía gran afición por la música. Quizá el fallo más grande en su construcción es la variación de su papel en la novela. Al empezarla, Juan Carlos parecía alguien casi omnisciente: conocía la llegada de Chema, sabía que si atraía a Gregorio a la secta, Chema le seguiría, etc. Estaba pensado como alguien que podía invocar grandes demonios a su antojo. Sin embargo, esta concepción fue variando y se transformó al final, para adecuarse a las necesidades del libro. Juan Carlos, finalmente, es alguien que sólo ha visto diablos en sus sueños y es víctima de sus propias fantasías. Es ajeno a la diabólica partida entre el bien y el mal, tan solo una pieza desechable que ha resultado tremendamente oportuna.

Llegamos así al final de esta entrada. Espero que os haya parecido interesante y que no os haya destripado demasiado el argumento. Si aún no habéis leído Vade Retro! ¿a qué esperáis para descargarlo? Confío en haber picado vuestra curiosidad.

En breve, el último programa que me queda en la recámara. Después, el contenido de este blog se diversificará. Pero tranquilos, en agosto, UDELV volverá a emitir de forma regular, que podréis disfrutar luego en este blog. Ya iré adelantando los contenidos de la temporada de verano de 2007.

Hasta entonces, se agradecen comentarios y ya sabéis que podéis preguntar, pedir, insultar, etc, en esta dirección:

mighty_eldarion@hotmail.com

domingo, 3 de junio de 2007

A 14 €uros, oiga, que lo traigo barato!!!

Bueno, aquí estoy de vuelta tras mi periplo por la ciudad de Hispalis. ¿Me echábais de menos? Seguro que no, pero yo sigo en mi empeño de que escuchéis el programa. Ante todo, decir que la estancia en Sevilla, en compañía de mi compañero en UDELV David Enrique García, ha sido toda una experiencia. Si ya me parecía surrealista acompañar a un ciego en un viaje turístico, más lo fue cuando se nos unieron a la fiesta varios de sus amigos. Así pues, un gran saludo al propio David y también a Gorgue, Simancas, José Carlos, Cristina y Manoli. Y el abrazo más especial para mi anfitriona Rocío, a la que ahorraré el sonrojo de extenderme en palabras de agradecimiento.

A lo que vamos. Hoy os presento un programa de UDELV que se grabó durante las navidades de 2005. Si recordáis la entrada sobre el programa de la novela Lolita (titulada “Juventud, divino tesoro”), esa emisión y la que traigo hoy se grabaron el 24 y el 31 de diciembre de 2005 respectivamente. Tengo muy buenos recuerdos del día 31. Nos reunimos casi todos los integrantes de la radio y brindamos por el nuevo año. Después, nos dejaron el estudio para grabar. Volví a olvidarme la botella de agua, como me ocurrió en el anterior programa, pero al menos esa vez tenía la sidra a mano…

A los mandos técnicos contamos en esa ocasión con nuestra petit Valkyria, Beatriz Jiménez, que pudo sacar un hueco de su apretadísima agenda (Bea ¿qué va a ser de ti en la facultad o cuando ya trabajes?). También andaba por allí su tímida hermana, Teresa, a la que podemos oír a duras penas saludar. La presencia de las hermanas Jiménez en cabina tuvo como consecuencia inmediata un dominio absoluto de la música heavy en los temas que salpicaron la emisión de ese día.

El autor del que hablamos fue el francés Frédéric Beigbedere (Neully-sur-Seine, 1965), vinculado al mundo publicitario, y responsable de algunas “joyas” como El amor dura tres años, Windows of the world, y 13’99€, novela de la que nos ocupamos en el programa.

El título original de 13,99€ era 99 francos, cifra que correspondía al precio de venta de la novela. Poco después, con la conversión a la monéda única europea, el propio libro fue bautizado de acuerdo con la nueva divisa, lo que convierte a esta obra, que trata sobre el capitalismo salvaje y el discurso publicitario más radical, en una víctima de su propio objeto. Interesante ¿verdad? Y dicho sea de paso, ver el título del libro en euros le permite al españolito de a pie, como un servidor, hacerse una mejor idea del valor de éste, ya que la conversión franco-peseta no era precisamente mi fuerte. Y si pagar catorce euros se os hace caro, la edición de bolsillo vale la mitad.

En cuanto al argumento, 13,99€ es una novela poco convencional en la que la crítica social y el manifiesto se hacen notar, muy en especial al principio. Octave Parango es un ejecutivo publicitario (de los que son ricos, como en las películas) que por motivos de conciencia decide escribir la novela que nosotros estamos leyendo a fin de ser despedido de la agencia. Se rumorea que, curiosamente, Beigbeder sí logro tal fin. El libro se divide en seis partes (yo, tú, él, nosotros, vosotros y ellos), narradas en la persona verbal respectiva. Entre parte y parte hay un anuncio inventado, cada vez más macabro. Con grandes dosis de acidez, ironía y humor negro, el lector va descubriendo los (presuntos) secretos que se esconden tras el (presunto) glamour del mundo publicitario. Este libro ha conseguido hacer llorar de impotencia a esperanzadas estudiandes de Publicidad y RR.PP. Y si bien al final la cosa desvaría demasiado y hay que tomárselo como lo que es (una novela, es decir, ficción), no está de más que se nos recuerden algunas miserias de este grandioso estado del bienestar y del consumismo. Recomendado como forma de prepararse para otros autores críticos y de mayor peso, v.gr.: Noam Chomsky o Naomi Klein.

Un libro muy adecuado para un programa que se emitió en enero, en plena resaca de los reyes magos, para atizar los sentimientos de culpa propios de la cuesta de enero. Para seguir en la línea, en el Informativo Insólito, además de hablar de un calentador de agua basado en las microhondas, dimos un decálogo para mitigar los efectos de las copiosas comidas navideñas: consejos prácticos y sensatos que no prometen milagros pero que son una buena orientación. Para terminar, en el Érase que se era recurrimos a material de mi propia cosecha. Bueno, en este caso, se trata de una idea de mi amigo Jesús Montalbán, un relato que estuvimos escribiendo entre los dos y que, por diversas causas, se quedó inacabado. El proyecto, titulado Ángela, es una historia de amor más o menos al uso, aunque con elementos sobrenaturales. En la sección, leo la primera escena del primer capítulo.

Bueno, como conclusión, un programa en el que se percibe mucha complicidad entre todos los miembros del equipo y un feeling constante durante toda la emisión. En lugar de preocuparnos por hacer una grabación impecable, mantenemos un ambiente cordial, entre amigos, que le da mucha fluidez. También me ha permitido comprobar que a partir de la temporada 2006 mejoramos mucho.

La próxima semana, volvemos con más aspectos sobre los personajes de Vade Retro! Sólo me queda un programa en los archivos, así que además de las novelas y UDELV, espero añadir otros contenidos al blog. No obstante, pronto empezaremos a preparar la temporada 2007 de vuestro programa favorito, que llevaremos aquí tan pronto como nos sea posible.

Un saludo y que se dé bien. Y recuerden: pongan un libro en su vida.

mighty_eldarion@hotmail.com (comentarios, dudas, peticiones e insultos en general)

  • 13,99€, por Frédéric Beigbeder
  • Anagrama, panorama de narrativas. 2000. 13,99€
  • Quinteto. Formato bolsillo. 272 págs. 6,95€ (edición comentada)

domingo, 20 de mayo de 2007

Tratamiento de personajes en “Vade Retro! 2” (I)

Leí una vez algo de Vargas Llosa que venía a decir que un escritor le daba vida a sus personajes a través de sus propias experiencias, sentimientos, etc; y que el precio era ir perdiéndolas poco a poco. La vida propia dejaba de serlo al compartirla con el público, y la realidad y la ficción se van mezclando. Los personajes de un escritor tienen algo de él, y a su vez el escritor se va convirtiendo en sus personajes. Soy un amago de escritor joven y salvo por Vade Retro! sería novel aún. Escribo sobre lo que veo y vivo, sobre lo que se queda en mi mente, retenido. Y los que me conocen saben que no soy una persona demasiado extrovertida, que mi vida social es cada vez más tranquila, y que de no ser por la facultad o los cuatro trabajos basura que he tenido conocería aún a menos gente. Por tanto, varios de mis personajes reflejan facetas de mi personalidad o mi carácter, en especial los de mayor relevancia, a fin de intentar dotarles de una mayor profundidad. Las historias de mis personajes son diversas y han llegado a donde están por diferentes caminos. Estos son algunos ejemplos:

Chema: El protagonista de la saga (si bien en la primera parte es Jesús María el personaje más destacado) es el más claro exponente de lo que comentábamos antes. Vive en Leganés, como yo, e incluso en Vade Retro! (la primera parte) se intuye que en Villanueva de los Infantes reside por la zona en que yo mismo vivía cuando estaba escribiendo la novela. De hecho, la descripción física que hago de él es mínima, frente a otras más detalladas de personajes mucho menores. Muchas de sus reacciones y diálogos son tal y como creo que hablaría y reaccionaría de vivir una situación similar.

Las diferencias las establecí inicialmente en detalles simples. Chema goza de una salud aceptable y una forma física normal (físicamente yo soy mucho más débil), y no lleva gafas. Conforme avanzó la historia, y en especial en la segunda parte, donde Chema debe afrontar un abanico de situaciones sociales, el personaje se fue evolucionando y adquiriendo cierta personalidad propia. Así, Chema no tiene demasiado tacto y es muy directo a la hora de expresar sus opiniones e ideas. En la segunda parte corregí uno de los principales fallos de la primera, que es la insensibilidad de los protagonistas ante las muertes que se fueron sucediendo. Chema se siente responsable de muchos acontecimientos de Vade Retro! 2 y hay momentos en los que está a punto de colapsarse.

Merche: Supongo que la pregunta del millón para muchos escritores es la inspiración a la hora de crear personajes femeninos. Lamento decepcionar a muchos, pero Merche no está inspirada en ninguna persona real.

Cuando estaba finalizando Vade Retro!, sabía que necesitaría un personaje femenino nuevo, ya que la acción se trasladaba de escenario y Adela no estaría presente en las tramas principales. En lugar de introducir ese personaje ya en la segunda parte, lo presenté al final de la primera. Un recurso igual de malo, ya que se me ve venir desde lejos.

Merche actúa de contrapunto a su predecesora en la primera parte. Me desmarco del arquetipo de chica siniestra que era Adela y construí una persona más “mundana”. Desde el físico (más bajita y pelirroja) hasta la personalidad: es más activa, más vital, descarada… Mantiene, sin embargo, esa madurez y sangre fría que creía necesaria a la hora de afrontar las espeluznantes situaciones que se van dando en la saga (en eso se parece a Adela) y que echaba tanto de menos entre las chicas de mi edad que tenía a mi alrededor cuando estaba escribiendo la primera parte.

Rafa: Rafa es un personaje que se podría calificar como “carne de cañón”. Vendría a ser un sustituto del malogrado personaje de Pedro en la primera parte. Un personaje de apoyo que apenas es consciente de lo que está ocurriendo en la novela. Decidí añadirle un rasgo distintivo, en este caso, su asma. El inhalador que usa Rafa es un placebo, tal como sucedía en It de Stephen King (tengo un par de amigos asmáticos que no sé cómo no me han matado por este detalle… ni tampoco sé por qué no les consulté a la hora de crear un asmático creíble). No obstante, ese asma en parte psicosomático acaba jugando un papel decisivo en el devenir de Rafa.

A raíz de su enfermedad, Rafa es un personaje muy tímido y de escasas habilidades sociales. No se preocupa demasiado por lo que ocurre a su alrededor y a veces parece que no se da cuenta de lo que pasa delante de sus narices. La presencia de Rafa en la novela al final es menor de lo que esperaba en un principio.

Marcus: El excéntrico personaje fue quizá uno de los más improvisados de todo el libro. Lo introduje para satisfacer las necesidades de una trama concreta, y parece más una caricatura, una de esas personas que a menudo nos cuesta creer que desarrollan una vida completa. Sin embargo, vi que podría aportar algunas cosas al desarrollo del libro. Además de dar las primeras pistas sobre la asociación dirigida por Juan Carlos, su afán por la investigación hacen que indague en el secretismo de la secta y descubra muchas cosas… demasiadas, incluso. Fue la manera de hacerle llegar al lector esa información, en lugar de que fuese la propia voz del narrador la que revelase esos secretos, lo que habría supuesto dar unas explicaciones ajenas al progreso de los personajes.

Bueno, estos son los personajes de hoy. Más adelante hablaré de los que podríamos llamar “los malos de la película”, por decirlo de alguna manera. La próxima entrada será dentro de quince días, y en ella rescatamos otro de los programas de UDELV pertenecientes a los archivos de la radio.

Hasta entonces, podéis escribirme, preguntarme, comentar e insultar moderadamente en la dirección de siempre. Saludos y hasta la próxima.

mighty_eldarion@hotmail.com

domingo, 13 de mayo de 2007

La ciudad de los prodigios

Eduardo Mendoza fue el protagonista de la sección Vida y Milagros del último UDELV que hemos emitido hasta la fecha. El programa se grabó el primero de mayo por la tarde, aprovechando como siempre un día en que no había emisión en directo, y se emitió el jueves día 10.

El autor catalán nació en Barcelona en 1943 y tras estudiar derecho trabajó como abogado, para más tarde trasladarse a Nueva York, donde ejerció de intérprete de la ONU. Ha residido en esta ciudad varios años, e incluso a su vuelta sigue dedicando unos seis meses al año a su labor en la traducción simultánea para diferentes instituciones internacionales.

La fama le llegó con su primera novela, La verdad sobre el caso Savolta (titulada originalmente Los soldados de Cataluña), aparecida en 1975, unos meses antes de la muerte de Franco. Pese a los recelos de la censura del dictador al ser publicada, ya que narra las luchas sindicales de la Barcelona de principios del siglo XX, al llegar el fin del régimen se convierte en una novela pionera del cambio que va a realizar España en esos años.

Mendoza siempre ha tenido muy presente su ciudad natal en sus novelas, y en ellas ha hecho un análisis interesante e irónico de la forma de ser del pueblo catalán. No en vano, cultiva una mezcla de géneros en sus obras, en las que la parodia y la sátira se infiltran a lo largo de todo el texto. Buenos ejemplos son El misterio de la cripta embrujada (1979), donde la novela negra se fusiona con la parodia, y El laberinto de las aceitunas (1982), que tiene el mismo protagonista: Ceferino, un amago de detective cliente de un psiquiátrico.

La novela que comentamos en UDELV fue La ciudad de los prodigios (1986), quizá su obra más ambiciosa y aplaudida. Por desgracia, el entusiasmo hizo que nos pasásemos de tiempo y no pudimos comentar Sin noticias de Gurb (1991), historia de un extraterrestre que busca a su compañero de tripulación en la Barcelona preolímpica, viviendo todo tipo de situaciones disparatadas.

Respecto a la novela que nos ocupa, narra la historia de la ciudad condal durante el periodo comprendido entre las exposiciones universales de 1888 y 1929. Aquí hago un inciso, y es que en los años 1929-1930, Sevilla celebró una exposición iberoamericana, por lo que algún lector podría haberse extrañado al leer lo anterior. Pues bien, en 1887 llega a Barcelona un muchacho procedente de la Cataluña rural, Onofre Bouvila, con la intención de ganar dinero. Este joven, con apenas 13 años cuando llega, empieza trabajando como repartidor de panfletos anarquistas o como vendedor de crecepelo. Poco a poco se adentra en el mundo delictivo y va ascendiendo hasta convertirse en un importante e influyente empresario. En la época mágica que le tocó vivir, Barcelona experimentó un enorme auge, y se dice que la ciudad volvió a la decadencia cuando Onofre Bouvila desapareció de ella durante la exposición de 1929.

Onofre es una suerte de pícaro moderno, aunque con mayor fortuna que otros arquetipos del género como los que pudieran verse en El Buscón, de Quevedo, o en El Lazarillo de Tormes. Este personaje, inocente al principio, se convierte en un hombre frío e implacable capaz de utilizar a cualquier persona a fin de lograr sus objetivos.

Mediante este personaje principal, Mendoza nos conduce por una época y un lugar fascinantes, donde los hechos históricos se confunden con la memoria popular. En ocasiones, el autor introduce pasajes “históricos” deliberadamente falsos, que a los lectores poco familiarizados con la historia de esta ciudad les pueden parecer tan verdaderos como cualquier otro hecho fidedigno. A lo largo de sus siete capítulos, divididos en subcapítulos más pequeños, descubrimos por qué a Barcelona se la conoció en una época como La ciudad de los prodigios. Una novela de intrigas, amores y desamores, deseo, codicia y humor, donde quizá su única pega son las constantes explicaciones sobre la ciudad, sus calles y sus personajes, que pueden ralentizar el avance de la trama.

Además de la sección Vida y Milagros, en el informativo del programa hablamos de hazañas como la de un piloto ciego que voló en avión de Inglaterra a Australia, la existencia de un kit para coche que permite alimentarlo con aceite usado, o la encuesta que revela cuál es el sonido más molesto para los internautas (y no es la voz de Carmen Hornillos). Sin canción de separación, terminamos con un Érase que se era muy especial en el que repasamos las novedades que han ido sacando autores que ya hemos comentado en UDELV, puesto que muchos de estos autores son contemporáneos… y bueno, uno de ellos encima sigue publicando después de muerto: no es otro que Tolkien.

Un programa en el que contamos con la presencia de Antonio Romero, habitual de Infantes F.M., donde la frescura, la espontaneidad y el buen humor alcanzaron límites nunca oídos antes en este programa. Prueba de ello es que UDELV, que de ordinario dura 60 minutos, alcanzó en esta emisión los 68, y eso que prescindimos de una canción. Los archivos que se incluyen en el zip tienen una duración de 55 minutos. Así que esta vez, atracón de cultura y curiosidades.

Para los interesados en el libro, dejo aquí una pequeña ficha bibliográfica. Espero vuestros comentarios y vuestras descargas, y os animo a que dejéis los archivos ZIP de UDELV en un directorio compartido de eMule como hago yo. Ya sabéis que si tenéis cualquier duda, comentario, insulto en general, etc, podéis escribirme a

mighty_eldarion@hotmail.com

Hasta la próxima semana. Os dejo la ficha.

  • autor: Eduardo Mendoza. © 1986
  • editorial Seix Barral, Barcelona, 1986.
  • edición comentada: Seix Barral, Biblioteca Eduardo Mendoza, 2ª ed. 1999 13,5 x 23,5 cm. 575 páginas. Tapa blanda. 20 € (en Biblioteca Breve)
  • otras ediciones.
  • · Espasa, colección Austral. 544 pags, formato bolsillo. 9,95
  • · Booklet, biblioteca Eduardo Mendoza, formato bolsillo, 8,85€

lunes, 7 de mayo de 2007

Escenas eliminadas y gazapos de Vade Retro!

Durante los días festivos de esta semana (1 y 2 de mayo en Madrid) yo estuve nuevamente en Villanueva de los Infantes. Aprovechando que el día uno la emisora no emitía, David y yo grabamos un nuevo espacio de UDELV, cuya emisión está prevista para el próximo jueves día 10 y que podréis descargar a partir del día 14 en esta página. El autor comentado es Eduardo Mendoza, la obra, La ciudad de los prodigios, y nos salió bastante bien. Además, su duración es mayor de la habitual, y en la última sección tiene comentarios sobre novelas que han sacado autores que ya han sido comentados en UDELV… ya lo escucharéis.

Mientras tanto, hoy tocan más comentarios sobre Vade Retro! Como si de un DVD se tratase, os comento a continuación algunas curiosidades de las dos novelas.

En la primera parte, hubo una trama que descarté antes de terminar la redacción final. Por tanto, los pocos párrafos que redacté se perdieron en el olvido y la papelera de reciclaje de Windows. Creo que fue el capítulo 11 el que comenzaba este pequeño hilo argumental que en seguida deseché. Si leéis el prólogo del profesor Aguirre (rescatado para la versión electrónica después de que Jamáis lo omitiese debido a la confusión de fechas, plazos y fases de la edición), se decía que había que escuchar no sé qué disco al revés y se oirían extrañas voces de rituales siniestros. Curiosamente, de eso trataba este elemento eliminado de la redacción final de Vade Retro! Los protagonistas pretendían escuchar durante la misa negra que celebran en el Santuario de la Virgen de la Antigua (cap. 13) el tema de los Led Zeppelin Stairway to Heaven, que siempre ha arrastrado esa leyenda de canción maldita. Por supuesto, la idea era escucharlo al revés, pues se cree que contiene un mensaje oculto, como ya intentase Álex Angulo en El día de la Bestia (cuando pide a Santiago Segura que ponga un par de LP’s y maquetas al azar) o, aún más sorprendente, como mostraba Adam Sandler en Litle Nicky escuchando un disco de los Chicago.

El título original de ese capítulo 11 era Yawriats ot Nevaeh, Stairway to Heaven escribiendo las palabras al revés, y en él, tras decidir que necesitaban esa canción (Jesús Mª tenía una extraña revelación en sueños), habían de esperar unos días para conseguir el CD. Finalmente descarté la idea porque era demasiado forzado hacer aguardar a los protagonistas esos días (y capítulos) simplemente con el objetivo, en cuanto a narración se refiere, de lograr encajar las fechas (tenía clara la importancia de las fiestas locales como marco del desenlace del libro). La inclusión de ese elemento no era importante, al fin y al cabo se trata de una leyenda urbana y los protagonistas lo que van intentando en el libro es conseguir hacer una misa negra lo más auténtica posible de acuerdo a otras fuentes. La canción no entraba dentro de lo indispensable y por tanto cobraba una importancia exagerada al usarla como McGuffin provisional para ese punto muerto de la historia.

Aparte de eso, en Vade Retro! se coló un gazapo que logré corregir a tiempo. El color de ojos de Adela pasaba de ser verde a marrón oscuro. Inicialmente no quería poner el arquetipo de “gótica de pelo negro, piel pálida y ojos oscuros”, así que le di el toque de los ojos verdes. Sin embargo, en posteriores escenas el subconsciente me traicionó y reproduje ese tópico. Al leer las pruebas de corrección, lo más sencillo era cambiar la primera escena y dejarlos marrones.

A la hora de escribir Vade Retro! 2, sucedió que el tiempo de la novela (curso 1998/99) se distanciaba cada vez más del tiempo en que la escribía. Por eso, y por situar la trama política en un contexto lo más sólido posible, recopilé algunas noticias y titulares de esos meses del 98 y 99. Por supuesto, habría sido una estupidez intentar reflejar toda esa información recabada en la novela. Hubo una noticia que me llamó la atención en particular y que decía que durante agosto del 98 se había producido una gran explosión de energía en el espacio. Coincidía con los rituales de los chicos y demás, creo que se acercaba al día en que uno de los personajes tiene un misterioso desmayo. Me resultó curiosa esa coincidencia, pero no aportaba nada a la trama más allá de la anécdota y la descarté, evidentemente.

Fue al final de esta segunda parte donde hubo más cambios de última hora y dudas hasta el último momento. Hay personajes sobre cuya vida decidí en unos segundos e incluso llegué a rectificar, pensando en su presencia o no en la tercera y última parte. Me van a disculpar mis lectores que no sea más explícito, pero comentar estos cambios y rectificaciones con detalle supondría revelar todo el capítulo final, y tengo la esperanza de que haya algún internauta poco precavido que tenga intención de descargar y/o leer las novelas. Si las habéis leído y tenéis curiosidad, no tenéis más que decírmelo.

En fin, lo dejo ya aquí por no alargarme. Próximamente explicaré los títulos de algunos capítulos de Vade Retro! 2 así como la variación en el tratamiento de algunos personajes. Os recomiendo estar atentos a la próxima entrada y descargar el programa. Contamos con la presencia de otro compañero de Infantes F.M., que hizo aún más amena la sección del informativo con sus comentarios. Por cierto, por motivos de “agenda”, pondré esa entrada no el domingo por la noche como acostumbro, sino el lunes. Así que no os impacientéis, porque aunque sea tarde, seré fiel a la cita semanal.

Que ustedes lo pasen bien, y recuerden, pongan un libro en su vida.

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