martes, 13 de febrero de 2007

San Valentín: otro patrón de la hipocresía

Bueno, pues otro año más llega San Valentín.

El origen, tanto del mártir como de la festividad, no está claro del todo. Os invito a que hagáis un par de búsquedas en Google o en la Wikipedia si os pica la curiosidad, aunque no creáis a pies juntillas todo lo que leáis, porque muchas veces lo que hay colgado es un chapucero corta y pega.

Sea como fuere, lo que sí conocemos bien es la realidad presente. La festividad ha cambiado de manos, y ahora, en lugar de celebrarla la Iglesia, es otro santo mucho más poderoso, San Corte Inglés, quien se encarga de los fastos (al igual que hace con la navidad y cualquier acontecimiento susceptible de ser comercializado).

San Valentín me repugna por varios motivos. Pero antes de continuar, dejemos esto bien claro: no tengo nada en contra del amor. Es un sentimiento legítimo y una vivencia personal muy íntima de cada uno. Pero creo que aquí abajo se va a hablar de casi todo menos de amor.

En primer lugar, odio San Valentín porque con los santos, igual que con todo, siempre ha habido clases. Están los santos guays: que si San José, San Valentín, San Isidro (Madrid), San Jordi (Barcelona) y algunos más en función de la región. Ahora bien ¿me puede decir alguien cuándo coj*@# $ cae la onomástica de San Alfredo?

Odio San Valentín porque no se celebra lo que se dice. El 14 de febrero no es el día de los enamorados. Es el día de las parejitas. Utilizando esa concepción del amor manida, desfasada, decimonónica, heredera de la tradición romántica (me refiero al movimiento artístico del romanticismo) y perpetuada por las industrias culturales, se mezclan churras con merinas y se hace un tributo a las relaciones. Muchas parejas no están enamoradas, y muchas personas sienten amor sin tener pareja. Pero como siempre, prevalece la fachada sobre el fondo.

Esa confusión de base (intencionada) da pie a una manipulación miserable y la fecha se ha convertido en una orgía del consumismo más estúpido y aborregado, además del más repugnante, pues se fomenta explotando un sentimiento muy hondo y personal (igual que la navidad, que explota la fe de los creyentes). Nunca faltan los oportunos y estúpidos reportajes en los informativos, bodrios idénticos año tras año, subproductos nacidos en los gabinetes de relaciones públicas de los grandes almacenes. Se ve siempre a la estúpida niñata declarando: no, yo no necesito una fecha especial para hacerle un regalo a mi pareja, le demuestro mi amor durante todo el año…pero que aún así le ha comprado alguna pijoterada y espera cenar en un bonito restaurante y pasar una noche romántica. Por cierto, la individua suele ser la misma que dice que hay que esforzarse en ser mejores personas durante todo el año, no sólo en navidades, y que una semana después es capaz de despellejar viva a la que tiene al lado por conseguir unos vaqueros rebajados a mitad de precio.

Supongo que estaréis pensando, si es que queréis seguir leyendo aún, que es la típica rabieta del que no tiene novia. Tenéis razón. En ningún San Valentín ha coincidido que yo estuviese en una relación. Sin embargo, casi lo prefiero así. He pasado días de los enamorados tirado literalmente en la calle, porque todos los restaurantes están completos, no se puede ir a ningún sitio sin encontrarse a mil pares de empalagosos, e incluso mis amigos habían sido literalmente desalojados de sus domicilios ya que sus respectivos hermanos o compañeros de piso necesitaban intimidad con sus parejas. Bonito concepto del amor, basado en la insolidaridad y el egoísmo. Está muy en la línea con el individualismo en alza que impera en una sociedad capitalista, en detrimento del trabajo en equipo, sólo que esta vez no se centra en el individuo sino en el grupo más pequeño posible: la pareja (y aún así, la compra se incita en singular: compra tú para regalar a tu pareja).

No voy a ponerme a definir el verdadero amor. Es una tarea inabarcable e inútil. Pero no creo que se corresponda con lo que dictan las modas, las películas o las tiendas.

Bueno, pues si después de esto os quedan ánimos, os deseo que paséis un buen día, tengáis o no pareja, estéis o no enamorados. Al menos, que os sea leve. Dejad de rendir tributo a los grandes almacenes y haced lo que os dicte el corazón.

Hasta la próxima entrada, dedicada a Victoria Francés, y que contará con multitud de nuevos contenidos disponibles.

11 impertinencias.:

Angel dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Angel dijo...

UF. Amigo mío, estoy totalmente de acuerdo contigo, aunque mi "pero" consiste en mi concepto básico (ojo, es tan sólo mi opinión), de que hay que blindarse las espaldas.
Y opinar de San Valentín, sin blindarse las espaldas, es una puerta abierta a desmontar fácilmente los argumentos que se esgrimen. Iré al grano vamos... opinar sobre San Valentín abiertamente sin tener pareja, es como opinar sobre lo malo que es para los dientes comer dulces sin comerlos xD.

A todo esto, me metí aquí porque Tergahn (un amigo del MUD), me recomendó que visitara tu página y leyera una trilogía que dice que estás escribiendo. Como verás mi sinceridad te podrá ser útil (o no!). Pero les echaré un vistazo como le he prometido a Ter.

Un saludo!

PD: Eliminé la entrada porque en vez de "una trilogía que dice que estás escribiendo", puse "que estás leyendo". Vamos una idiotez xD.

Anónimo dijo...

Como siempre, das en el clavo corazón. En Cataluña, para tocar las narices, tenemos otro San Amor (Sant Jordi), como dices, y eso hace que los catalanes nos dividamos entre las dos fechas para hacer regalos. Lo peor, creo yo, es que cuando uno quiere ir en contra de esta moda, parece que le tachen de no querer. Si tienes pareja y no te regala nada en estas fechas, "será que no te quiere". Y una leche! Será que me regaló ayer, que era san yo qué sé, una rosa preciosa. El problema a veces viene porque con el tiempo muchos (que incluye a muchas también) se acomodan y cada vez son menos las sorpresas, de manera que por lo menos se recibe un detalle de la pareja estos días, ni que sea por borreguismo.Besos, LORE

Jorge L. dijo...

Buenas ... 1º decirte que San Alfredo es el 14 de Agosto, y no te voy a regalar nada ....

Desde mi punto de vista ... este es el 1º año que paso por esta fecha con pareja, y hasta me ha gustado tener un detallito.

Claro, que hasta este año, me ha tocado vagabundear por las calles, pasando frio, lloviendo en ocasiones, y sin poder entrar a ningun lado a cenar algo.

El problema en cuestion de este dia, es el consumismo que hemos adoptado como forma de vida ... Nochevieja, Año Nuevo, Reyes, San Valentin, el Dia de la Madre, el dia el Padre, Semana Santa, Verano, Nochebuena, Navidad ... etc ... Bodas, Bautizos, Comuniones, Cumpleaños, Aniversarios .... etc ..
Todas estas celebraciones son ejemplos de Consumo Masivo y descontrolado, y el motivo siempre es el mismo, dar una imagen de nosotros que no somos. Las excusas, el amor, los sentimientos, la religion...

Bueno, creo que he soltado un trocho de narices asi que me quedo aquí, no sea que empiece a hablar de politica ....

Salud

Flor dijo...

¿San Valentín? Ahhh, claro, que el primero que ven que supuestamente predica el amor mientras le beatifican cum laude tiene derechos de autor y todo.

Propongo el día de la quema de la imagen. Una pira bien grande, donde arrojar toda corrupción de corazoncitos y estupideces que llaman más la atención que un dios pagano.

Semper tua, gracias por notificarme de tu entrada.

Chau.

Pelayo dijo...

Una entrada soberbia, sí señor. Es un placer leer cosas como esta, así que gracias por alegrarme el día ^^

¡Y espero con ansia la siguiente entrada!

Pacheco dijo...

Pues yo creo que si que se puede opinar de San Valentín sin tener pareja. Por lo menos que no nos quiten la opinión... Cierto está que la experiencia hace que te puedas formar una opinión más acertada, o al menos puedes tener dos puntos de vista: con o sin ella. Y eso siempre es bueno.

Y según mi experiencia, a mi San Valentín me ha parecido la misma mierda con o sin pareja. Igual que Reyes, Navidad, San Petesburgo...

Claro está, que tengo la suerte de tener una pareja que piensa igual que yo. Nosotros pasamos de San Valentín. Es demasiado descarado, demasiado estúpido y consumista...

Ahora bien, seamos francos (vaya, que poco me gusta esta palabra, cambiadla por "sinceros"):
Vivimos en un mundo capitalista, lo que equivale a ser consumista. Es muy difícil salirse del círculo, y quien más o quien menos, caemos en alguna tentación que el imperialismo del consumo nos ofrece.

Pero este año, mi chica y yo no nos hemos regalado nada en Reyes. Porque no nos ha dado la real gana. Eso sí, antes de Navidad si que nos hicimos regalitos. Porque en ese momento nos apetecía.

Y que conste que soy uno de esos pringaos enchochaos que pueden llegar a dar auténtico asco. Pero al menos, los principios no los pierdo. O al menos eso intento... :)

Salud.

Angel dijo...

Amigo Pacheco:

Por supuesto que se puede opinar sobre San Valentín sin tener pareja. Nunca he dicho lo contrario. Cualquier opinión me parece respetable y lícita. Y por eso, también aporto mi pequeña opinión de que sin una suficiente "autoridad" en una materia, la opinión es tan sólo una vacua queja sin fundamento. Claro que también existe el punto de vista del que no tiene pareja y por ser el dichoso día de los enamorados no pueda circular tranquilamente y cenar en un restaurante sin ser bombardeado con parejas y eslóganes, como ha sido el tema tan bien expresado aquí (y bien escrito por cierto). En ese sentido, la opinión y el argumento es totalmente aceptable. Pero mi punto es que no puede compararse con el "sufrimiento" de alguien con pareja jejejeje ;).
Además, si se le suma que el despotricar sobre san Valentín está tan trillado y es tan típico, pues peor todavía...

Rubio dijo...

Vaya discusión de mierda. San Valentín no es más que las navidades del "amor", un día en el que regalar a tu pareja, llevarla a cenar, al teatro o al cine y terminar en la cama y después de un polvo diciendo cosas tan estúpidas como: "Te quiero mucho cariño. Eres mi alma gemela, el padre de mis hijos y nunca te dejaré". Al revés de Jorge para mí si que es mi primer "Día de los Enagenados"sin pareja y me parece tan penoso como cuando la tenía, con el aliciente que en el día de hoy no me gasto ni un pavo en gilipolleces.

Angel Kjell dijo...

Ninguna discusión es una "de mierda". Todas las discusiones entre personas son respetables. Aunque tu opinión es tan respetable como las demás, no hay porque denigrar el que a alguien le apetezca dar su opinión sobre un tema, por muy mierdoso que le pueda parecer a uno.

Alfredo M. Pacheco dijo...

Bueno, señores, suficiente:

Os remito a la primera entrada y lo que me parecen las opiniones.

La entrada sobre San Valentín ha sido una excepción en este blog. No quiero tener el típico diario diciendo qué me parece cada gilipollez de esta vida. Pero tenía las ideas claras acerca del día de los enamorados y quería dejar constancia. Además, sabía que pocos se quedarían impasibles ante semejante parrafada.

Agradezco los comentarios aquí vertidos, pero procurad no hacer de esto un foro de discusión, no me obloguéis a cerrar el grifo. A ver si con las siguientes entradas sois igual de participativos.